Mi buena amiga española, para quien en principio fueron redactados estos artículos, me respondió objetando que el “discurso de Shylock” siempre le pareció grandioso. Y que además, no es la única en sentir así… Reproduzco pues dicho monólogo, en el cual deberé concentrar mi análisis a continuación:

SOY JUDÍO
¿ACASO UN JUDÍO NO TIENE OJOS?
¿NO TIENE UN JUDÍO MANOS, ÓRGANOS, DIMENSIONES, SENTIDOS, AFFECCIONES, PASIONES?
¿ALIMENTADO CON LA MISMA COMIDA
HERIDO CON LAS MISMAS ARMAS
SUJETO A LAS MISMAS ENFERMEDADES
CURADO POR LOS MISMOS MEDIOS
CALENTADO Y ENFRIADO POR EL MISMO INVIERNO Y VERANO
QUE UN CRISTIANO?
SI NOS PINCHÁIS, ¿NO SANGRAMOS?
SI NOS HACÉIS COSQUILLAS, ¿NO NOS REIMOS?
SI NOS ENVENENÁIS, ¿NO MORIMOS?
Y SI NOS HACÉIS MAL, ¿NO NOS VENGAREMOS?

En mi opinión pues, el discurso que W. Sh. pone en boca de su horrendo personaje presenta, en efecto, graves errores. Se podría decir que todo está casi bien, si no fuera por 2 detalles:
1)- W. Sh. apenas llega a plantearse que “los judíos” puedan abrigar además, EMOCIONES Y SENTIMIENTOS POSITIVOS. Será curioso, pero eso no se le pasa por la cabeza de manera convincente. El discurso de Shylock se aproximaría un poco más a la realidad, si expresase la no-monstruosidad del judío recordando a los Xtianos que los judíos también tienen hijos, también aman, también siembran, también desean el bien a la Humanidad en su conjunto,

y además hacen lo que pueden en ese sentido a pesar de que esa Humanidad no siempre les retribuye con gratitud.
2)- A la postre, el argumento del Mercader se centra en la última cuestión, que es la más terrible y la que más miedos despierta

desde el punto de vista Xtiano: “Y SI NOS HACÉIS MAL, ¿NO NOS VENGAREMOS?Tienes que entender que gran pàrte de la judeofobia de todas las épocas se cimenta precisamente en este temor que consciente o incosncientemente, abrigan los Xtianos: de que algún día los judíos decidan vengarse por tantas humillaciones, torturas, expolios y asesinatos sufridos. Y como cada cual siente qué él mismo y por sí mismo nada tiene que ver con lo que “otros” Xtianos hayan hecho en el pasado o en otros lugares, por ende cada cual teme ser la futura víctima inocente de “los judíos”, cuando decidan vengarse de las violencias que recibieron de manos de los “malos” Xtianos.
Los Xtianos en general y Europa en particular tienen muy mala conciencia. Por eso mismo, les aterra la posibilidad de que los judíos quieran vengarse un día. La mayoría no se atreven a reconocer los errores del pasado, precisamente por el temor de que los judíos lo vean como una justificación para aprovecharse de ellos a continuación, extorsionándolos o algo peor… Esto es lo que están diciendo, sin ir más lejos, los “revisionistas” del Holocausto. Ellos dicen: “con la excusa del Holocausto, los judíos nos están extorsionando“. En consecuencia, niegan el pasado Holocausto mientras predican el próximo Holocausto (tiene su lógica: si exterminamos a todos los judíos, ya no se podrán vengar. Así es como el temor a una hipotética venganza judía en el futuro, genera la necesidad imperiosa de exterminar a los judíos cuanto antes).

En la práctica, lo cierto es que hasta la fecha los judíos no han hecho ningún plan ni movimiento conjunto tendiente a “vengarse”. Y eso que motivos de peso, nunca les faltaron. Por eso dije en mi mensaje anterior, que quienes de hecho no habrían podido contenerse y se habrían vengado con salvaje crueldad, de estar en la situación de los judíos, son precisamente los Xtianos… Shylock es por lo tanto, un Xtiano puesto en los zapatos del odiadio judío durante unos segundos. Y lo que dice es lo que el Xtiano sentiría y desearía hacer de estar en su lugar. Pero puesto bajo el examen de la Historia, no representa en absoluto lo que han hecho o sentido los propios judíos…

No sé si leíste realmente el Mercader de principio a fin, o solo leíste ese monólogo citado en algún lugar, y por eso tu impresión acabó siendo tan injustificadamente favorable… Pero permíteme recordarte que del discurso de Shylock, lo único que el personaje lleva a la práctica no es su humanidad, sino su sangrienta y diabólica sed de venganza. En el Mercader, Shylock se quiere ensañar precisamente con un personaje que en principio es completamente inocente, ajeno al asunto. Y lo hace de una manera que, no es de extrañar, recuerda demasiado sospechosamente los llamados “líbelos de sangre“: Shylock desea concederse el discutible placer de arrancarle un pedacito del corazón a su inocente víctima. Y es mediante esta macabra triquiñuela shakesperiana que, pese a que el grupo de jóvenes héroes Xtianos de hecho ESTAFAN al viejo judío (nótese la oposición, que dudo sea fruto del azar), el final es “feliz”: han triunfado “la justicia, el amor y el espíritu de juventud” Xtianos, sobre “la iniquidad, el odio y la vetustosidad” judíos…

 

 

 

 

Líbelo de Sangre: los "pérfidos" judíos jamás hicieron esto a NINGÚN Xtiano. Pero con la excusa de esta macabra leyenda, los "caritativos" Xtianos han cometido crueladades peores contra millones de judíos, incluídos sus niños.

Líbelo de Sangre: los "pérfidos" judíos jamás hicieron esto a NINGÚN Xtiano. Pero con la excusa de esta macabra leyenda, los "caritativos" Xtianos han cometido crueladades peores contra millones de judíos, incluídos sus niños.

Moraleja: a ciertos personajes hay que diseccionarlos en mucha mayor profundidad de la que parecen merecer a simple vista.

 

 

-Domovilu-.
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Tras publicar el Post anterior, seguí pensando un poco más sobre este tema de Shylock. Entonces caí en la cuenta de que el simpático grupito de jóvenes Xtianos que protagonizan el drama, lo que hacen a fin de cuentas es ESTAFAR al judío. Al final le han arrancado una enorme suma de dinero que jamás le devolvieron. Da la impresión que desde el principio, lo que buscaban era tomar sin devolver. O sea, ROBARLE.


Ahora bien: si un judío roba o estafa a un Xtiano, ¿qué no se dice de él? Pero si Xtianos roban o estafan a judíos, ¡eso está bien! ¡Eso demuestra que son brillantes, inteligentes, astutos, traviesos, simpáticos, dignos de aplauso y reverencia! Releyendo el drama con meticulosidad, no hay absolutamente ningún juicio negativo del autor hacia sus personajes por la estafa que acaban cometiendo. Es un final feliz. A fuer de W. Sh., estos personajes y sus métodos son irreprochables: LOABLES…

Caer en la cuenta del doble rasero moral aquí presente, por demás característico en la literatura (¿y por ende, en la mentalidad?) europea, me hizo recordar por asociación un hecho similar, narrado en el Cantar del Mío Cid. La obra lírica, que se desahace en elogios para con las virtudes caballerescas del Cid, al que considera íntegro y sin tacha, contiene una escena en que el Cid estafa a un amigo judío al que, nuevamente, consigue arrancarle una enorme suma de dinero en calidad de “prestamo” con la intención de no devolverla jamás. Dicho y hecho: el Cid no devuelve el dinero (obvio). Y eso es prueba de su inteligencia y brillantez. Claro que si hubiese sido a la inversa, habría que ver si al judío se le festejaría tal demostración de “sana picardía”…

¿Y entonces?
Entonces tenemos el líbelo por una parte, y la cruda realidad por la otra. Según el líbelo, un Xtiano (desde ya asumido como la más pura encarnación del bien, la belleza, la bondad, la misericordia y la virtud) no puede confiar en un judío, porque el último es astuto, mentiroso, avaro, cruel, estafador… En la práctica vemos que son los judíos quienes no pueden fiarse de los Xtianos, porque hasta los más virtuosos y “caballerescos” de ellos los estafarán apenas se les presente la oportunidad. ¡Y todavía se jactarán de ello!

Y en definitiva, eso demuestra que el líbelo existe para justificar la perversidad Xtiana REAL, con la excusa de una inexistente perfidia judía, teóricamente mayor pero meramente mitológica, que solo existe en la imaginación de los verdugos que, no obstante su violencia asesina, se quieren sentir pobres e inocentes víctimas. El mundo patas arriba.

Estas reflexiones sobre obras literarias tan antiguas carecerían de importancia, si no fuese porque el mundo no ha cambiado nada desde entonces. Solo la cáscara es diferente. Por dentro, la gente sigue pensando y reaccionando según los mismos patrones de antaño.

Él "Shylock" más feo que encontré en la Web. ¿Quedan dudas del carácter judeófobo del personaje?

Él "Shylock" más feo que encontré en la Web. ¿Quedan dudas del carácter judeófobo del personaje?

Recuerdo que leí el Mercader de Venecia, sin saber de qué venía la cosa, hará un par de años. Las escenas con el Shylock ese me parecieron repugnantes: no sé si equipararlo al odioso personaje Fagín (el judío malvado de “Oliver Twist”, de Charles Dickens) o si  considerarlo peor. Hasta el nombre es estrafalario. Jamás oí semejante nombre judío, “shylock“. No tengo idea de qué pueda ser, ni en qué idioma. Pero si existe la palabra, aunque sea por asociación fonética, y el Sr. William lo sabía, apostaría lo que quieras que la palabra no significa nada agradable. Seguro.


Este Shylock de Shakespeare es curioso por partida doble: si te fijas, en la época de W. Sh., Inglaterra llevaba varios siglos “Judenrein“, y lo seguiría siendo por bastantes años más…


Los judíos fueron expulsados de Inglaterra en el año 1290 (tras sufrir una serie de pogroms y ejecuciones masivas escalofriantes). W. Sh., por su parte, vivió entre los años 1564-1616. Y en lo que respecta a los judíos, solo fueron readmitidos en Inglaterra a partir de 1650… O sea que el caso Shylock es interesante, pues tienes aquí un mito judeofóbico, basado en los clásicos líbelos demonizantes judeofóbicos, de parte de un autor especialmente laudeado (W. Sh. es a las letras inglesas lo que Cervantes a las españolas), pero en un país sin judíos. En menos palabras: la judeofobia no necesita judíos para perpetuarse. Y eso demuestra que la judeofobia es una enfermedad que nada tiene que ver con los judíos reales de carne y hueso. Cualesquiera sean sus causas, no hay que buscarlas en los judíos, sino en los propios judeófobos.


Volviendo a Shylock, es un personaje monstruoso. O por lo menos, así me lo pareció cuando leí el “Mercader” por primera vez. Sencillamente monstruoso. No obstante, pienso que muy posiblemente un Xtiano, puesto en la piel del judío pensaría y reaccionaría como él. ¿Por qué? Porque también cuando no tuvieron ningún motivo, se ensañaron con los judíos por pura diversión cada vez que pudieron. Los judíos en cambio, sin importar en este caso por qué, el hecho es que han demostrado tener una paciencia formidable, y una capacidad de resistir sin devolver con la misma moneda, digna de admiración.


Definitivamente, Shylock no es un personaje judío. Es más bien el calco de lo que habría sentido, pensado y querido hacer un Xtiano, si por un momento lo hubiesen obligado a ponerse en los zapatos del judío. Y esa, a mi entender, es una dirferencia abismal…

-Domovilu-.